La mejor película de la cartelera actual es Buscando un amor, del honkonés Wong Kar-Wai.
No es, ni de lejos, la cinta más atractiva de este cineasta excepcional, pero aún así es apasionante. Sobre todo por momentos. Buscando un amor es una película hecha de grandes fragmentos, de momentos superiores, de secuencias notables.
El cine de Wong Kar-Wai es así, un cine de impresiones, de reflejos, de instantes, de inestabilidades. Wong kar-wai no cuenta historias dramáticas sino que filma los momentos de los que se componen ellas. No narra hechos sino que descompone situaciones, gestos, palabras.
Todos los personajes están a la búsqueda de algo que perdieron. No sabemos bien qué es, pero está en el pasado. Por eso, son perderos, desarraigados, melancólicos, sentimentales, y llegan casi hasta la humillación.
Buscando un amor es una película romántica y melancólica. Pero no es una melancolía negra, desesperada. Es más bien una suave, lánguida, dulce melancolía. es como una balada que se entona mientras vemos paisajes coloridos, reflejos del neón y un escenario filmado con esplendor.
No es, ni de lejos, la cinta más atractiva de este cineasta excepcional, pero aún así es apasionante. Sobre todo por momentos. Buscando un amor es una película hecha de grandes fragmentos, de momentos superiores, de secuencias notables.
El cine de Wong Kar-Wai es así, un cine de impresiones, de reflejos, de instantes, de inestabilidades. Wong kar-wai no cuenta historias dramáticas sino que filma los momentos de los que se componen ellas. No narra hechos sino que descompone situaciones, gestos, palabras.
Todos los personajes están a la búsqueda de algo que perdieron. No sabemos bien qué es, pero está en el pasado. Por eso, son perderos, desarraigados, melancólicos, sentimentales, y llegan casi hasta la humillación.
Buscando un amor es una película romántica y melancólica. Pero no es una melancolía negra, desesperada. Es más bien una suave, lánguida, dulce melancolía. es como una balada que se entona mientras vemos paisajes coloridos, reflejos del neón y un escenario filmado con esplendor.